Relatos de Toto: El gran Mago y su miedo a la magia.

15.05.2017

Por Christian Schalling  - EMBAJADOR  Agrupación Niñ@s de Luz.

Cuando conocí a Martin, conocí a un chico de unos 10 años que era muy tímido. Él con sus ojos tristes, se mantenía en el fondo de la pequeña multitud de niños que estábamos visitando en la escuela como Clowns, y no quería participar en lo que Kika y Toto ofrecían.

Cómo siempre Toto y Kika llegan con un montón de juegos y una gran oferta de oportunidades para que los niñ@s participen activamente. Por lo general, le damos privilegio a los niñ@s que son: tímid@s, reservad@s, con conflictos conductuales.

Ese día noté que algo no estaba bien. Tres de los compañeros físicamente más grandes qué él, se creían que eran muy fuertes y dominantes. Parecían ser los jefes de la clase, y Martin parecía ser uno de los más débiles. Tenía claramente miedo de Jorge, el chico más grande.

Toto quiso elegir a Martin para participar con su famoso truco de la cuerda, pero él rechazó la oferta. Durante el resto de la visita no logramos integrarlo a nuestra actividad.

Después de cada visita de Clown siempre realizamos una evaluación y nos reunimos con el director y psicólogo de la escuela para hablar sobre nuestro trabajo. Ese día se pudo observar que hubo una clara problemática de intimidación en el grupo. Martin había sido el más golpeado. Los profesionales parecían un poco desamparados y querían obtener nuestra opinión.

Era difícil cambiar esta dinámica. Martin estaba tratando de avanzar, pero sus temores de ser burlado o golpeado por los otros eran demasiado grandes. Seguimos visitando la escuela trabajando el tema del bullying, no solo con Martin sino con otros niñ@s.

Un día la escuela organizó un pequeño proyecto de circo. La mayoría de los niños participantes tenían alrededor de 10 años de edad. Toto y Kika fueron sorpresivamente invitados y participaron. Nada fue planeado ya que no hubo tiempo para prepararse. Todos los apoderados y familiares estaban allí para ver lo que los niñ@s estaban mostrando.

Me sorprendió mucho ver a Martin vestido de mago. No podía creer que él iba a participar y tener una actuación - solo!. El ambiente de todo el espectáculo del circo era un poco caótico. En esta falta de organización nos dimos cuenta de que Martin estaba llorando porque no iba a actuar.

¿Por qué es eso, le preguntamos? ¿Qué pasó? Queríamos encontrar una razón, pero no se podía. El profesor responsable no contestó nuestras preguntas. La música era increíblemente ruidosa, Martin estaba confundido y asustado. Sabíamos que esta no era la solución.


No podíamos dejar que Martin, se quedara con esa frustración y el fracaso que fue causado por alguien a cargo. No me gustó eso en absoluto. Comenzamos a animar a Martin y le dije que él saldría a escena a hacer su magia con mi ayuda y la de Kika.

Le enseñamos un truco con paños de colores. Una cosa simple - un pequeño truco. Si bien estaba un poco confundido y nervioso, salió al escenario y con la ayuda de Toto y Kika lo consiguió. Hizo su magia delante de toda la escuela y recibió un inmenso aplauso.

Después de esta pequeña pero importante actuación, Toto lo tomó en sus brazos y lo levantó al hombro y llevó a Martin a dar vueltas como un campeón entre los alumnos, apoderados y personal de la escuela. A Martin le encantó esto y se sintió muy bien.

Pocas semanas después pudimos hablar con su madre. Ella estaba increíblemente agradecida por lo que hicimos. Nos dijo que Martin había cambiado desde ese día. Se volvió más seguro, su autoestima se hizo más firme, y comenzó a ser más feliz.

Fue muy importante para él estar con Toto en el escenario y en sus brazos.

En la escuela desde ese día el fantasma del bullying no volvió nunca más.


-Los nombres fueron cambiados para cuidar la integridad de los niñ@s-