¿Cómo podemos desconectar a un niño de su sentir?

07.11.2016

Hoy en día los adultos estamos acostumbrados a desconectar a los niños de su verdadero sentir, y al crecer pasan toda una vida remando en contra de su propio fluir. Eso les paso a nuestros padres, a nosotros y ahora lo hacemos con nuestros niños.

Pero, ¿cómo podemos desconectar a un niño de su sentir? Diciéndole todo lo que tiene que hacer, decidiendo por él, dirigiéndolo en todos los aspectos de su vida. Cuando ya tienen edad para ir a la escuela se los entregamos a los profesores o maestros con la instrucción de "hacer lo que ella/él diga". Les arrebatamos el poder de decisión para ser moldeados al sistema, para que todos piensen igual, empleando el mismo tiempo. Cuarenta niños pensando en 2+2 al mismo tiempo y si no consiguen estar dos o tres horas pensando en lo que la profesora o maestra ordeno es porque son muy dispersos y tienen déficit de atención, entonces los medicamos.

En una educación consciente lo primero es devolver a los niños su poder de decisión que se les ha quitado dependiendo de su edad y momento evolutivo en el que estén. Este poder no es el mismo para un niño que recién camina, que para un niño que está comenzando a hacer amigos.

El poder de decisión no le quita al adulto la responsabilidad de ser guía del niño en este plano. El adulto es el guía en este plano material, muestra los limites existentes en el mundo de la materia para que el niño tenga la libertad de utilizar esa materia para construir y crear la realidad que desea experimentar desde su poder de decisión.

Un ejemplo claro de lo anterior es cuando intentamos enseñar a cocinar a nuestros niños, ellos esperan nuestras instrucciones para comenzar a mezclar los ingredientes y lograr así el objetivo final que es lograr el platillo en cuestión. ¿Qué pasa si solo los dejamos usar los ingredientes como ellos decidan? Los comenzaran a utilizar a SU manera, para tener SU experiencia. Esta experiencia no debe ser interrumpida por el adulto, esta ahí para apoyar, proteger y sustentar, brindando la base necesaria para que el niño pueda sentirse contenido, seguro y reconocido.


Basado en el libro  Escuela viva Inkiri, Piracanga.